martes, 28 de octubre de 2008

GRACO LOGRA ACUERDOS SOBRE REFORMA ENERGETICA SIN PRIVATIZAR A PEMEX




Discurso de Graco Ramírez Garrido Abreu para emitir posicionamiento del Grupo Parlamentario del PRD en torno a los dictámenes de la reforma energética. 23 de octubre de 2008







Señor Presidente, señoras Senadoras, señores Senadores:

Estamos aquí no en las mejores circunstancias, pero la mayoría de los Senadores del PRD sabemos honrar nuestra palabra y tradición política, que no es de ahora, si no de siempre.


Venimos de mucho tiempo atrás. Pasamos los tiempos difíciles de la represión; abrimos los cauces por la democracia; construimos junto con muchas mexicanas y mexicanos un país de instituciones para permitir el pleno respeto al sufragio y contribuir a la transformación del país.

No estamos aquí por casualidad, estamos para decirles que luchamos para revertir la política que desde hace 20 años ha paulatinamente privatizado las instituciones públicas de nuestro país.


Quiero decirles que los Senadores del PRD hicimos propuestas; hicimos todos los esfuerzos por revertir esta tendencia privatizadora que presentó Ejecutivo Federal y también presente en algunas propuestas del Partido Revolucionario Institucional.


Coincidimos con el Partido Revolucionario Institucional cuando consideramos innecesario que empresas privadas participaran en refinación, en ductos y en almacenamiento. No compartimos el hecho de que hubiera empresas filiales, estamos porque PEMEX tenga su plena actividad.
Logramos echar abajo los contratos que pretendían ser contratos de riesgo disfrazados, contratos llamados incentivados, que tenían la intención de violar el Artículo 27 Constitucional. Defendimos el derecho soberano de que PEMEX no se someta a tribunales internacionales.


Establecimos con precisión que los contratos incentivados dejaran de serlo; logramos un importante acuerdo, para que el pago de ningún contrato comprometiera el valor de los yacimientos explorados y en producción; para que ningún incentivo tuviera que ver con el valor del hidrocarburo.


No admitimos, ni admitiremos, como lo logramos ahora, que existan contratos que tengan cualquier relación con los contratos de riesgo. Establecimos con precisión, en la ley reglamentaria del Artículo 27, que no aceptaríamos y por esto fue fijado en el texto del dictamen, que en ningún momento la actividad de particulares podrían ser beneficiados con la renta petrolera, con la producción de hidrocarburos y menos, con la enajenación de nuestro petróleo.


Hemos ganado. Echamos atrás los contratos. No pasaron los contratos de riesgo y no pasaron los contratos incentivados.


Hemos logrado mayor transparencia para PEMEX e instaurado en la ley correspondiente que la Auditoría Superior de la Federación participe en todo el proceso de licitación; que los contratos sean públicos y de fácil acceso de cualquiera que los consulte.


No más opacidad en PEMEX; no más contratos con cláusulas secretas. Queremos contratos como fue fijado, que se paguen en efectivo; que solamente reconozcan la aportación tecnológica, y que reconozcan la terminación anticipada de la obra. No existirán ningún otro tipo de contratos.


Logramos una de nuestras propuestas históricas, que los Pidiregas, que fue la forma de deuda en que se estableció en nuestro país el desmantelamiento de PEMEX y que llegó al absurdo de darnos un pasivo oneroso y grave, hayan pasado a ser deuda pública.


Logramos una de nuestras demandas históricas, que PEMEX tuviera el superávit primario; es decir, que PEMEX se quedara con sus propias utilidades.


También, hemos logrado establecer con precisión un régimen fiscal, que desde el periodo anterior logramos los Senadores.


Por lo tanto, podemos afirmar que esta reforma no es privatizadora. Derrotamos el proyecto original que pretendía otorgar a particulares la refinación, el proyecto que pretendía entregar ductos a empresas extranjeras.


Derrotamos la intención de convertir a PEMEX en una agencia de contratos y le vamos a restaurarle su capacidad de gestión, su capacidad de volver a ser una empresa al servicio de México.


Acordamos que PEMEX se convierta en el eje fundamental para reconstruir la economía del país, para que las empresas mexicanas vuelvan a tener un lugar en la actividad de PEMEX.

Hoy el 80 por ciento de las proveedurías, de las obras, de los servicios, están a cargo empresas extranjeras, con lo cual se ha extranjerizado a PEMEX, se ha desmantelado a PEMEX. Vamos a producir fertilizantes para que los campesinos tengan este insumo básico y con esto, derrotar ese absurdo de que producir amoniaco era antieconómico y contrario al interés de una empresa como Petróleos Mexicanos.


Por esto estamos aquí con la dignidad y la conciencia limpia. Estamos aquí sabiendo lo que hacemos, porque hemos luchado por cambiar a PEMEX, porque hemos luchado por no privatizarlo y porque queremos que PEMEX siga siendo para todos los mexicanos.


Compañeras y compañeros, tenemos un sólo punto que hemos planteado a ustedes. Si bien es cierto que ni en la ley actual, ni en la que aprobaremos existe facultad alguna de otorgarle a particulares áreas de producción y si bien es cierto que con la batalla que dimos los contratos que se otorgarán a particulares no contiene el incentivo que había en el anterior texto, insistimos en establecer la prohibición de que se otorgue contratos para la exploración y la producción de áreas exclusivas.


Nos parece sano que en la ley se establezca esto, que sea explícito para que nadie especule en una reforma incompleta.


Por supuesto que esta adición, que tanto peleamos en comisiones, no nos lleva a perder de vista que lo fundamental lo hemos ganado. Sería irresponsable y una falta de respeto a nosotros mismos decir que por un artículo como este, una adición al Artículo 60 que pretendemos y reiteramos a ustedes que lo podamos aprobar, digamos que no fue una victoria de las fuerzas democráticas y las fuerzas que se opusieron a la privatización de PEMEX.


Es un despropósito señalarlo así, es una falta de respeto a esos millones de mexicanos que participaron en la consulta mandatándonos defender a PEMEX y evitar su privatización. Por esto, estamos aquí con la dignidad y la conciencia limpia.


Compañeras y compañeros.

Queremos decirles que vamos a insistir en que quede explícita la prohibición de áreas exclusivas en exploración y producción, porque consideramos que daría certeza, daría claridad. Lo cierto es que la ley no autoriza, pero el decir que no sería más conveniente, sería mucho más preciso, como preciso ha sido, compañeras y compañeros, cuando hemos discutido.


Yo recuerdo que en ciertos momentos muchos apostaban a que el PRI y el PAN se pondrían de acuerdo. Yo recuerdo que en muchos momentos, varios decían que era un hecho, que no había que presentar iniciativas. Se equivocaron.


Queremos agradecer a todas aquellas mexicanas y mexicanos, distinguidos intelectuales, técnicos y profesionistas que elaboraron la iniciativa que presentó el PRD, junto con los partidos de Convergencia y PT. A estos compañeros que elaboraron la iniciativa, a estos mexicanos que respetamos y que admiramos quiero decirles que agradecemos la calificación que han hecho.


Han dicho con precisión que el esfuerzo de los Senadores del PRD es a favor y en contra. A favor de PEMEX y en contra de la privatización. Lo han calificado así el embajador Eduardo Navarrete, el distinguido maestro Rolando Cordera, como voceros de ese amplio grupo. Agradecemos su confianza y reconocimiento a un esfuerzo que no nos es ajeno.


No nos es ajeno porque venimos de atrás luchando la soberanía de nuestro país y de sus recursos y seguiremos adelante. Por esto el PRD votará a favor y les pide que tomen en cuenta esta propuesta de agregado, para precisar y aclarar que no existirán áreas exclusivas en contratos de exploración y perforación en el Artículo 60, Fracción Séptima.

Es cuanto, señor Presidente.

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